Minimalista y pleno.
En ésta casa en Peralada la interiorista María Soler quería conseguir un espacio cálido, habitable y muy integrado con el mínimo de elementos posible. Lo consiguió de una manera extraordinaria gracias a la intervención profesional de Llars de foc Valls, se armonizó su concepto minimalista y su toque personal: un frontal metálico y una bancada de madera fueron los complementos elegidos para su hogar.